El objetivo del proyecto es “analizar qué hacen las personas que consumen cannabis para minimizar los daños”

El proyecto ‘Psicocann’ que está llevando a cabo el Departamento de Psicología Clínica y Experimental de la Universidad de Huelva busca a jóvenes de entre 18 y 25 años que hayan consumido cannabis en el último año.

Con carteles pegados en la calle, al modo tradicional, tanto en la capital onubense como en la de Sevilla, anuncian cómo participar en un cuestionario. Va con premio: un cheque de Amazon por valor de 15 euros.

“Si no se compensa, es difícil lograr una muestra adecuada”, reconoce el investigador Fermín Fernández Calderón, responsable del estudio de la UHU. Admite que llame la atención: “Pero es muy habitual que compensemos a los participantes por dedicarnos su tiempo”.

Aunque haya gente que colabore “de forma altruista”, Fermín argumenta que “cuando tiene que desplazarse a la universidad, por ejemplo, para una entrevista” supone un gasto para esa persona.

Cartel con el que se buscan participantes en el estudio, pegado en Sevilla

Especifica que, en concreto, la recompensa que ofrecen puede sumar un total de 35 euros: “Se dan 15 tras cada encuentro cara a cara, que son dos, por conseguir una buena tasa de respuesta. Más tarde, se entregan otros cinco tras una última participación online”.

“Estamos seleccionando una muestra muy diversa en cuanto a género y edad para que sea lo más representativa posible”, apunta el investigador sevillano. Ya ha hecho otros estudios del mismo tipo, poniendo el foco en otras sustancias psicoactivas como el alcohol.

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“Me interesan las estrategias de protección”

El objetivo de esta investigación centrada en el cannabis es averiguar “qué hacen las personas que lo consumen para minimizar los daños a los que se exponen”. “Me interesa conocer las estrategias de protección”, matiza Fermín.

Pone dos ejemplos: “Cuando estas personas están en una reunión familiar o cuando tienen cosas que hacer, sus responsabilidades…”. Se quiere centrar en “analizar las consecuencias negativas relacionadas con el consumo” de la sustancia.

¿Cómo? Valorando en cada participante “una serie de variables psicológicas vinculadas a las medidas que toman de precaución”. También estudiarán “la aprobación que reciben de otros, incluidos sus familiares”.

“Cuando los jóvenes perciben que sus iguales consumen muy frecuentemente, eso nos muestra que ellos también consumen con mayor frecuencia”, asegura acerca de cómo la sociedad influye en sus comportamientos.

Ayudar a reducir el riesgo de sufrir daños por consumir

‘Psicocann’ está financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación y el equipo que está trabajando en él publicó en mayo de este año un informe preliminar. 466 personas han participado ya en el primer cuestionario. La previsión es que sean 605 en total.

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“A lo largo de quince meses” se someten a tres cuestionarios, cumplimentando el segundo cuando han pasado tres meses del primero. Con los datos obtenidos pretenden tener información útil para desarrollar políticas que ayuden a reducir el riesgo de sufrir daños por consumir.

“Vamos examinando esos diferentes factores psicosociales en cada uno de los perfiles”, nos explica Fermín. Se refiere a la frecuencia, la cantidad y el consumo problemático de cannabis por parte de los jóvenes residentes tanto en Huelva como en Sevilla. 

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Muchos años luchando en la sombra para que el cannabis florezca al sol.