El Gobierno de Marruecos aprobó hoy un histórico proyecto de ley para la legalización de los usos medicinales e industriales de la planta de cannabis tras haberlo retrasado en dos ocasiones

El Ejecutivo dijo haber concluido el debate y la aprobación del nuevo proyecto de ley 13-21 que recoge la legalización del cannabis para usos terapéuticos e industriales, al tiempo que sigue castigando los usos “recreativos”, según recoge el comunicado del Consejo de Gobierno.

El proyecto del ley contempla la creación de una Agencia Nacional que monopolizará la comercialización del cannabís y controlará todas las fases de cultivo y producción, mientras que los campesinos con permiso para cultivarlo deberán organizarse en cooperativas.

El texto estipula también sanciones para los infractores de estos dispositivos; por ejemplo, a los que comercialicen la planta fuera del circuito oficial.

La nueva normativa no ha despertado una gran oposición, con la excepción de algunas voces dentro del islamista Partido Justicia y Desarrollo (PJD, que encabeza el actual gobierno), contrarias a la medida.

El rechazo más contundente fue el del exsecretario general del PJD y expresidente del Gobierno, Abdelilah Benkiran, quien -en una carta escrita a mano y difundida por medios locales- amenazó con retirarse definitivamente de su partido si vota a favor del proyecto de ley en el Parlamento.

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La legalización del cannabis es histórica toda vez que Marruecos, que es el principal productor mundial de esta planta, según los listados anuales de la UNODC (organismo de la ONU contra la droga y el delito), ha mantenido desde su independencia una política de prohibición estricta del cultivo, transformación y consumo de esta planta.

En Marruecos hay un mínimo de 47.000 hectáreas dedicadas al cultivo de esta planta, principalmente en torno a las montañas del Rif, aunque esta cifra data ya de hace diez años y no ha sido actualizada.

El proyecto de ley tendrá que ser aprobado por las dos cámaras del Parlamento, que tienen solo unos pocos meses para tramitarlo antes de las elecciones legislativas del próximo otoño.

A esta ley seguirán decretos y reglamentos ad hoc para determinar los terrenos elegibles para el cultivo de esta planta, y las cantidades producidas.

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