Marruecos acelera la legalización del cannabis y manda un mensaje a la región la superficie regulada se duplica y ya supera las 4.700 hectáreas en 2025
La ANRAC suma 5.493 cultivadores en 366 cooperativas 4.003 licencias activas y exportaciones autorizadas a Francia Suiza Chequia Luxemburgo Portugal Australia y Sudáfrica mientras el cultivo ilegal se reduce y miles de familias ven por fin una salida digna
Marruecos no está tanteando el terreno está pisando el acelerador. En 2025 la superficie dedicada al cultivo legal de cannabis se ha duplicado hasta alcanzar 4.751 hectáreas frente a las 2.169 del año anterior. No es una anécdota estadística es un cambio de época. Detrás de esas hectáreas hay 5.493 cultivadores organizados en 366 cooperativas y un Estado que ha entendido algo esencial la prohibición perpetúa el problema la regulación ordena la realidad la fiscaliza y la pone al servicio del bien común.
La Agencia Nacional de Reglamentación de las Actividades Relativas al Cannabis ANRAC ha otorgado este año 4.003 licencias para cultivar transformar comercializar y exportar un 20 por ciento más que en 2024. La mayoría son para agricultores el resto para operadores de la cadena. Se han certificado 6,2 millones de semillas importadas y se han autorizado 399,6 toneladas de la variedad autóctona beldia más del doble que el año pasado. No se trata solo de plantar se trata de trazar de controlar y de asegurar calidad.
La cadena legal crece y exporta. En 2025 hay luz verde para enviar productos a Francia Suiza la República Checa Luxemburgo Portugal Australia y Sudáfrica. Y mientras tanto el Estado aprieta donde debe apretar ANRAC realizó 5.430 inspecciones este año y retiró 111 autorizaciones por incumplimientos. Legalizar no es barra libre es responsabilidad con reglas claras.
Conviene mirar el retrovisor para calibrar la magnitud del giro. En 2021 Marruecos legalizó el cultivo con fines medicinales e industriales limitándolo a las provincias de Alhucemas Chaouen y Taounat. En 2023 llegó la primera cosecha legal. En 2024 el rey otorgó indulto a 4.831 cultivadores tradicionales perseguidos durante décadas por una actividad que el país decidía por fin encauzar. Y la superficie ilegal ha caído un 79 por ciento en veinte años de 134.000 hectáreas en 2003 a 27.148 en 2023. Menos clandestinidad más trazabilidad.
Esto va de economía pero también de dignidad. El objetivo declarado es mejorar la vida de unas 60.000 familias humildes dueñas de pequeñas explotaciones que durante años fueron el eslabón débil de una cadena dominada por intermediarios y redes ilegales. Integrarlas en cooperativas darles licencias formación y acceso a mercados legales no es un capricho ideológico es política pública en serio.
Queda claro el mensaje para el vecindario europeo y mediterráneo regular funciona si se hace con rigor. Marruecos certifica semillas controla variedades audita operadores abre mercados y, al mismo tiempo, reduce la superficie clandestina. El resultado es un ecosistema más seguro para pacientes e industria y un campo menos expuesto a la arbitrariedad del mercado negro.
La discusión ya no es si el cannabis existe sino en qué manos está. La experiencia marroquí muestra un camino posible y pragmático legalizar para proteger ordenar para crecer fiscalizar para ganar en salud seguridad y futuro. Quien siga mirando hacia otro lado no detendrá la realidad solo renunciará a gestionarla en beneficio de su gente.
Acerca del autor

Manu Hunter
Periodista cannábico con un estilo desenfadado pero siempre riguroso. Cuenta historias que prenden, informan y desmontan mitos, acercando la cultura cannábica al mundo con frescura y credibilidad. ¡Donde hay humo, hay una buena historia!



















