Alrededor de 30.000 personas se dedican al cultivo de esta planta en el país vecino

El asunto de la legalización del cultivo del cannabis en Marruecos ha entrado en el debate de las próximas elecciones. Hay partidos que promueven la normalización de dicho cultivo para, según explican, sacar de la precariedad y la situación ilegal a los agricultores que se dedican a ello.

Según publican diversos medios del país vecino, entre ellos la revista BAB, de la agencia oficial de noticias MAP, la despenalización de esta droga que tiene varias propiedades terapéuticas y la creación de un mercado formal y legal del cannabis para un uso recreativo y medical “no es más que una cuestión de voluntad política”.

La legalización, sostiene, “liberaría miles y miles de cultivadores del norte del yugo de las redes de tráfico de droga”.

Uno de los dirigentes del PAM (Partido de la Autenticidad y Modernidad), Larbi Mharchi, se muestra seguro de una reacción favorable del Gobierno a la propuesta que ha formulado.

La revista se refiere a que la legalización podría generar la implantación de una industria farmacéutica nacional fuerte que impulsaría la dinámica exportadora y reduciría el déficit comercial.

Alrededor de 30.000 agricultores con el cultivo de cannabis en las regiones de Bni Sdate, Ketama, Bni Khaled, Taounate, Larache, Ouazzan y Tetuán. Su situaciónes de ilegalidad.

El debate en torno a este asunto, iniciado en 2008, se ha pospuesto varias veces, pero, al acercarse las elecciones, vuelve a ponerse sobre la mesa, según publica hoy el diario Al Ahdath Al Maghribia.

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No solamente el PAM, sino también el Istiqlal, se muestran a favor de la legalización “con el objetivo de acabar con el narcotráfico y fomentar la medicina y la farmacología”.

Esta planta, según argumentan, se utiliza para ser transformada industrialmente con fines terapéuticos, paramédicos y estéticos, como se hace en varios países, informa Le360. Hay que hacer una distinción entre las drogas duras y el cannabis, una planta local y natural como todas las demás.

En este sentido, el presidente del grupo parlamentario del Istiqlal pidió la apertura de un amplio debate social y responsable en torno a este tema, con la participación de diversos actores locales, provinciales, regionales y nacionales. Ambos partidos mantienen la necesidad de un proyecto de ley para debatir parlamentariamente el asunto.

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