Introducción a la Ley del Impuesto de Marihuana de 1937
Samuel R. Caldwell: Primera detención en virtud de la Ley del Impuesto sobre la Marihuana
Lo primero que notamos cuando vemos a Samuel R. Caldwell (1880-1941) es que era un hombre de mediana edad que fruncía el ceño y que tenía los labios apretados. En su cuello colgaba el cartel “Colo State Pen 18699”. Sus ojos miraban desafiantes ante la lente del fotógrafo de la prisión, como traspasándolo. Años después Caldwell fue de nuevo fotografiado en la prisión de Leavenworth, en Kansas. Los años de prisión le habían hecho mucha mella y se le veía como un anciano. Su delito fue haber vendido marihuana en 1937. Caldwell se convirtió en el primer detenido por venta ilegal de marihuana en los Estados Unidos bajo la nueva ley llamada Marihuana Tax Act. Aparece en cientos de carteles cannábicos.
Caldwell no era un cultivador ni vendedor de marihuana, sino que era principalmente un contrabandista de whisky. De acuerdo a confesiones de su amigo Alex Rahoutis, Caldwell, de 57 años, había empezado a vender marihuana unos meses antes de que la nueva ley federal, la Marihuana Tax Act, entrara en vigor. Quería pagar unas deudas de alcohol. Él no era consumidor de marihuana, nunca la fumaba. Cuatro años antes, en 1933, agentes federales le arrestaron por vender un galón de whisky de contrabando casero por cinco dólares. Cuando existía la Ley Seca en los EE. UU. (un año antes de que la 21.ª enmienda fuera revocada).
Moses Baca: El primer arresto
Moses Baca, el primero
El que se le debería de haber dado el primer puesto en el salón de la fama del cannabis sería a Moses Baca. El arresto fue dos días antes de Caldwell y en la misma ciudad (Denver). Era un joven de orígenes mexicano de 23 años de gran cabellera, cuatro mechones de bigote, labios prominentes y una mirada ida. Con un cartelito del reformatorio del estado de Colorado nº 8755, con chaqueta y una camisa a rayas. A pesar de que la nueva ley federal iba para vendedores, el crimen de Baca era tener un poco de marihuana para su consumo. La policía se lo encontró en un cajón en la casa de huéspedes del tercer piso de la calle California, en el barrio de Five Points de Denver, mientras le arrestaban de madrugada por borracho y perturbador. Era un hombre de herencia mexicana (nació en el sur de Colorado) y se ajustaba a lo que los legisladores buscaban cuando el congreso aprobó la primera ley federal sobre la marihuana. Baca estuvo 18 meses en la prisión de Leavenworth. Ironías de la vida Colorado se convirtió en el primer estado en revocar esta ley 76 años después. Eran víctimas de haber vivido en una época equivocada.
La Ley del Impuesto de Sellos Marihuana
En 1937 se creó la Marihuana Stamp Tax Act para solucionar algunos problemas que estaban surgiendo. La derogación de la prohibición del alcohol en 1933 condujo a una nueva búsqueda de un fundamento moral para explotar. La marihuana se convirtió en un excelente objetivo. Harry Anslinger ya estaba preparando su campaña anticannabis. Podemos leer en el New York Times del 16 de septiembre de 1934 titulares anticannabis de niños consumiendo marihuana con terribles efectos en la mente y cuerpo y que su consumo es mayoritariamente por mexicanos, aunque su uso se estaba extendiendo en todas las clases sociales.
El racismo en las leyes anticannabis
Leyes racistas anticannabis
La mayoría de los historiadores están de acuerdo en que el racismo es un factor importante en las leyes antidrogas de los EE. UU. El profesor de la Universidad de Yale, David F. Musto, lo expresó de esta manera: “La ley contra la marihuana de 1937 fue en gran parte la respuesta del gobierno federal a la presión política de los organismos de vigilancia y otros grupos alarmados que tenían el uso y propagación de la marihuana por parte de los mexicanos” (Musto, 1972). Este enfoque lo utilizó Harry Anslinger y continuó durante décadas. A principios de los años 70 el presidente de los EE. UU. Richard Nixon utilizó las leyes antidrogas para atacar a sus enemigos políticos que incluía a judíos, liberales, hippies, antimilitaristas, artistas y negros (Marín Gutiérrez, 2016). Asociaba a los hippies con la marihuana y a los negros con la heroína. Podían arrestar a sus líderes, allanar sus casas y quebrar sus reuniones con la policía poniendo un poco de drogas en el lugar del delito (Musto, 1973). Musto afirma que las reformas en sustancias se iniciaron con el alcohol, los opiáceos y la cocaína en las primeras décadas del siglo XX. La Pure Food and Drug Act de 1906 exigía que cualquier cantidad de cannabis estuviera claramente marcada en las etiquetas de cualquier medicamento o comida vendida al público. La Ley Harrison de 1914 enumera al cannabis junto con opiáceos y la cocaína. El doctor Hamilton Wright, funcionario del Departamento de Estado desde 1908 a 1914 incluyó al cannabis en la campaña federal antinarcóticos.
Inmigración y cannabis mexicanos
Durante los años 20 del siglo XX la inmigración mexicana aumentó en los estados de Lousiana, California, Colorado o Utah. Los mexicanos eran utilizados como mano de obra agrícola barata. Con el boom económico llegaron incluso a viajar hacia el Medio Oeste y al norte a trabajar en campos de remolacha azucarera y en las fábricas. Las necesidades de mano de obra hicieron que fueran bien aceptados por la sociedad. Pero a partir del Crack de la Bolsa de 1929 se convirtieron de la noche al día en focos de crímenes violentos y de comportamientos sociales desviados. Los peores crímenes del país lo cometían mexicanos marihuaneros. Incluso los médicos de Nueva Orleáns estudiaron la hierba maligna y llegaron a la conclusión de que los crímenes en la región eran producto de la marihuana (Herer, 1999). Después de la Depresión los mexicanos eran un grupo no deseado en las regiones devastadas por el desempleo. Eran considerados una peligrosa minoría que debía regresar a México. Lo irónico es que muchos territorios del sur de EE. UU. pertenecían 80 años antes a México y que los “mexicanos” de los que se hablaba en los periódicos eran ciudadanos estadounidenses de pleno derecho.
Harry Anslinger y la cruzada antidrogas
De nuevo el zar antidrogas Harry Anslinger
Anslinger y sus secuaces antidrogas necesitaban una gran mentira ya que estaban teniendo dificultades para conseguir que el congreso prohibiera la marihuana. Así que se centró en la venta de marihuana usando astutamente la misma lógica que la ley de control de armas de la época de la prohibición de alcohol. La Ley Nacional de Armas de Fuego de 1934 declaraba que todo aquel que vendiera ametralladoras debía tener un sello impreso por el gobierno federal. Quien no tuviera ese sello tendría problemas. Así que la gente podía vender legalmente marihuana si compraban un sello de un dólar de marihuana.
Lo que hizo el gobierno es no imprimir ningún sello. El impuesto de sellos de cannabis era una trampa, si tratabas de comprar sellos eras arrestado. Primero tenías que tener marihuana para luego poder comprar los sellos, pero esto desencadenaba un arresto por posesión ilegal. Nadie sabía realmente si los sellos existían o dónde se podían comprar. La mayoría de estos sellos comenzaron a imprimirse cuando EE. UU. entró en la II Guerra Mundial y necesitaba que sus campesinos comenzaran a cultivar cáñamo para hacer sogas, telas y cuerdas para la guerra.
Detenciones ilegales en virtud de la Ley tributaria
Técnicamente, Caldwell y Baca fueron arrestados por no haber obtenido y pagado el sello de un dólar que les hubiese permitido distribuir o comprar cannabis legalmente. Esta lógica inconstitucional finalmente estalló por los aires en 1969 cuando el gurú Timothy Leary desafió con éxito la ley. La Marihuana Tax Act se declaró anticonstitucional según la 5.ª enmienda ya que una persona que buscaba el sello tendría que incriminarse a sí mismo en el proceso. Este vacío creado por Leary creó la nueva Ley de Sustancias Controladas de 1970 en los EE. UU. Esta nueva ley implicó el colapso de la producción de cáñamo en EE. UU., seguida de la caída a nivel mundial del uso de este producto en la industria papelera.
La Marihuana Stamp Act de 1937 se aprobó en el congreso a principios de 1937, hace 80 años, pero no entró en vigor hasta octubre de ese mismo año. La pregunta es cómo y dónde los policías federales la harían cumplir. En el Denver Post del 8 de agosto de 1937 titulaba que la Oficina de Estupefacientes de los EE. UU. planeaba la guerra contra la marihuana. Denver sería la opción ideal para poner en marcha dicha ley.
Moses Baca
No sabemos si Moses Baca fue un objetivo previo. Tiene algo de sentido ya que era un sospechoso habitual de la policía de Denver. Era considerado un “espalda mojada”; este término (acuñado en 1929) se utilizaba para referirse a los mexicanos que nadaban por el Río Grande para llegar a los EE. UU. Baca fue arrestado por primera vez a los 16 años. Luego, a los 17 años fue arrestado por ser parte de un trío que robó tres trajes de un sastre mientras estaban borrachos. Fue sentenciado a una condena por robo en 1934 a la edad de 20 años. El informe de la policía indicaba que había estado trabajando como botones. En los años siguientes fue arrestado por vagabundo, asaltos, desórdenes públicos, por estar borracho y robos. En los informes, a pesar de ser estadounidense le tildaban de “mexicano”.
Según los registros policiales de Denver, Baca fue arrestado a las 3:15 de la madrugada el 3 de octubre de 1937. La policía escribió en el informe “este hombre fue a su casa borracho y golpeó a su esposa. Se le descubrieron 30 gramos de cannabis. En el artículo periodístico que se hizo de él después se decía que estaba implicado en temas de armas. Anslinger afirmó ante los medios de comunicación que Baca estaba involucrado en un tiroteo en su detención… todo falso. Tampoco ningún registro confirma la historia emitida por el Denver Post que Baca culpó de su violencia con su mujer a la marihuana: “Bajo su influencia dijo que se convirtió en una bestia salvaje. Hace dos semanas intentó asesinar a su esposa, la madre de sus tres hijos”. Baca era conocido por consumir cocaína y beber sterno, un combustible a base de alcohol utilizado para calentar los alimentos que si se ingería producía comportamientos violentos, alucinaciones y a veces la muerte.
Los juicios de Caldwell y Baca
Caldwell era desempleado y se dedicaba a realizar cheques falsos y contrabando de licor. En el momento de su arresto una multitud de policías y oficiales federales antinarcóticos invadieron la habitación 109 el Hotel Lothrop en el número 1755 de la calle San Lorenzo de Denver.
Harry Anslinger en la sentencia
Harry Anslinger se presentó en la sentencia
Anslinger viajó hasta Denver desde Washington (un viaje de dos días en ferrocarril) para asistir al juicio y sentencia de Caldwell y Baca. Estuvo en el juicio sentado solo en la parte de atrás. Luego se reunió con los periodistas en las escaleras del juzgado para dar su opinión. Se sentía muy emocionado que sus ideas empezaban a dar fruto. Anslinger comprendía sobre el valor propagandístico de las primeras detenciones. Después de la sentencia, Anslinger hizo todo lo posible para alabar a los fiscales: “Estos hombres han mostrado el camino a otros fiscales de distrito… La marihuana se ha convertido en nuestro mayor problema. Su uso y venta ha encontrado camino por lo menos en 25 estados”. Hoy en día 28 estados han legalizado de alguna forma la marihuana. El pronunciamiento de 1937 del juez del distrito federal, John Foster Symes (1878–1951), para la prensa es hoy en día un absurdo: “Considero a la marihuana como el peor de todos los narcóticos, mucho peor que el consumo de morfina o cocaína”. Anslinger aparecía constantemente en todos los periódicos con afirmaciones como: “Bajo su influencia los hombres se convierten en bestias”, “la marihuana destruye la misma vida”, “no tengo simpatías con los que venden esta hierba”.
La Marihuana Stamp Tax Act fue aprobada el 2 de agosto de 1937 y fue efectiva a partir del 1 de octubre de 1937. Moses Baca fue arrestado en la madrugada del 3 de octubre. Samuel Caldwell fue llevado dos días después. Ambos se declararon culpables. En el juicio Caldwell afirmó que consiguió la marihuana de un campo fuera de Kansas City. Fueron condenados por el juez federal John Foster Symes el 8 de octubre. Baca estuvo en la cárcel 18 meses por posesión de marihuana.
Caldwell fue capturado por posesión de dos kilos de cannabis que contrabandeó a través de la línea estatal desde Kansas. Como traficante Caldwell recibió una sentencia de 4 años de cárcel. El 17 de octubre de 1937 ambos fueron recibidos en la Penitenciaría de Leavenworth en Kansas. Samuel Caldwell cumplió casi toda su condena y pagó con sus ahorros la fianza de 1.000 dólares impuesta. En la cárcel trabajó en la barbería y siempre estaba solo. En esta prisión se encontraban los 500 peores prisioneros de EE. UU. que los años 30 pudieron ofrecer: matones, asesinos, degenerados, mafiosos, ladrones de bancos, asesinos de policías y el pobre Samuel, vendedor ambulante de cigarrillos de marihuana. Fue liberado a principios de 1941 y murió el 24 de junio de ese mismo año a la edad de 61 años. La causa de la muerte fue un cáncer de hígado relacionado con el consumo excesivo de alcohol. Murió solo, casi olvidado por los anales de la historia. Fue enterrado en Erie, Colorado; a unos 25 kilómetros al norte de Denver. Como ironía de la vida actualmente existen 50 dispensarios de cannabis legales en Denver.
Después de salir de la cárcel Moses Baca, en marzo de 1939, volvió a Denver. Los registros policiales indicaron que siguió con su misma vida. En 1940 siguió bebiendo y realizando desórdenes públicos. Fue pintor en varios puertos de la costa oeste durante la II Guerra Mundial y se estableció en Los Ángeles. Baca murió en California el 19 de marzo de 1948 a la edad de 33 años de un envenenamiento de la sangre. En su certificado de defunción en la raza, ironías de la vida, aparece como “blanco” en vez de “latino”. En cuanto a Harry Anslinger se mantuvo en su trabajo hasta el año 1962 cuando se retiró a la edad de 70 años. Murió en 1975.
Conclusion
Moses Baca y Samuel Caldwell han sido reconocidos como las primeras víctimas de la guerra contra la marihuana, pero aún no sabemos quién será el último.
Bibliografía
Herer, J. (1999). El emperador está desnudo. Ed. Castellarte S.L., Castellar de la Fra.
Marín Gutiérrez, I. (2016). Historia General del Cannabis. Amargord: Madrid.
Musto, D.F. (1972). The history of the Marihuana Tax Act of 1937. New Haven, Conn. Publicado en Arch. Gen. Psychiat. Volumen 26. Febrero de 1972.
Musto, D.F. (1973). The American Disease: Origins of Narcotic Control. Yale Univ. Press: New Haven.
Preguntas Frecuentes
P: ¿Qué es la Marihuana Tax Act?
R: La Marihuana Tax Act fue una ley federal promulgada en 1937 en los EE. UU. que imponía un impuesto sobre la venta de marihuana, convirtiendo su comercio no regulado en un delito.
P: ¿Quién fue el primer arrestado bajo la Marihuana Tax Act?
R: Samuel R. Caldwell fue el primer arrestado por venta ilegal de marihuana bajo la Marihuana Tax Act en los Estados Unidos.
P: ¿Por qué se considera que la Marihuana Tax Act tenía un enfoque racista?
R: Historiadores argumentan que la Marihuana Tax Act fue influenciada por el racismo, ya que se dirigía particularmente a las comunidades mexicanas, reflejando prejuicios raciales en las políticas antidrogas de la época.
Acerca del autor
Isidro Marín Gutiérrez nació en la ciudad de Huelva en 1975. Es Doctor en Antropología Social y Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología. Ha publicado 29 artículos en revistas científicas, 18 libros y 15 capítulos de libros. Entre sus múltiples publicaciones e investigaciones















