Introducción al estudio de LaGuardia
El Informe LaGuardia
1.ª parte
Un estudio sociológico
por Mónica Hinojosa Becerra e Isidro Marín Gutiérrez, @isidromarin
Uno de los pocos miembros de la política que respondieron racionalmente al asunto de la marihuana a finales de los años 30 del siglo XX fue el alcalde de Nueva York, Fiorello LaGuardia.
Fiorello LaGuardia es considerado como el mejor alcalde en la historia de la ciudad de Nueva York. LaGuardia fue alcalde desde 1934 hasta 1945, y durante los primeros años de su administración, el consumo de marihuana apenas se registró como un problema. Los arrestos por venta y consumo eran mínimos. Sin embargo, el Congreso aprobó en 1937 la Ley de Impuestos a la Marihuana (o Marihuana Tax Act), que, como indicamos en artículos previos de Cannabis Magazine, prohibió el cannabis en Estados Unidos (EE. UU.) ya que suponían que era una droga que estaba siendo impulsada por los cárteles de la droga mexicanos y que su consumo los llevaba a la violencia, la adicción y la anarquía. LaGuardia quiso saber si eran ciertas estas acusaciones.
Iniciativa de LaGuardia para estudiar el uso de la marihuana
El Comité LaGuardia se convirtió en el primer estudio estadounidense exhaustivo sobre el uso de la marihuana. El comité dedicó cinco años a recopilar datos, probar los efectos de la marihuana en ambientes controlados y observar su uso público. El escepticismo de LaGuardia sobre la nueva guerra contra las drogas hizo que se ganara enemigos como el de Harry Anslinger, jefe de la Oficina Federal de Narcóticos. El Informe del Comité LaGuardia sobre Marihuana, finalmente se publicó en 1944.
En 1938 se designó un comité de científicos para estudiar los aspectos médicos, sociológicos y psicológicos del uso de la marihuana en la ciudad de Nueva York. Conformaban la comisión dos internistas, tres psiquiatras, dos farmacólogos, un experto en salud pública, los comisionados de Corrección, Salud y Hospitales y el director de la Sección de Psiquiatría del Departamento de Hospitales. Presentaron su informe detallado de sus trabajos en 1944 con el título “El problema de la marihuana en la ciudad de Nueva York” (Grinspoon y Bakalar, 2001:35).
Estructura del informe del Comité LaGuardia
El informe New York Mayor LaGuardia’s Marijuana (1938-1944), su prólogo está realizado por el mismo Fiorello LaGuardia. En ella escribe que se encuentra preocupado por el consumo de cannabis. Fijó un comité especial para realizar una investigación y con una financiación suficiente, gracias a la ayuda de la Academia de Medicina de Nueva York, el Fondo de la Comunidad de Naciones, Fundación Friedsam y la Fundación de Nueva York. Escribió: “Los resultados sólo serán interpretados como un informe tranquilizador de progreso y no como un estímulo a la indulgencia, porque yo continuaré dando fuerzas a las leyes que prohíben el uso de la marijuana si los resultados completos pueden justificarlo” y también: “La parte científica de la investigación se continuarán con la esperanza de que la droga pueda demostrar valor terapéutico” (LaGuardia Commisssion, 1973).
La introducción explica cómo, en 1938, la Academia de Medicina de Nueva York estaba informada de la preocupación del alcalde LaGuardia sobre el problema de la marijuana y deseaba que algún cuerpo imparcial como la Academia de la Medicina realizase un estudio sobre el tema. La demanda del alcalde se envió al Comité de relaciones de Salud Pública de la Academia. El comité autorizó al subcomité para estudiar la demanda del alcalde. El subcomité tuvo una charla con los representantes del Departamento de Policía, el Departamento de Educación, el Departamento Penitenciario, la División Psiquiátrica del Departamento de Hospitales, el Tribunal de Relaciones Domésticas, la Oficina del Fiscal y un comité contra la delincuencia. Esto sirvió para dar diferentes opiniones con respecto a la magnitud de uso de marihuana en Nueva York y su relación con el crimen. El subcomité llegó a la conclusión de que el cannabis podía constituir un problema social importante. Se recomendó que se elaborase un estudio en dos partes:
– Un estudio sociológico para tratar temas como la magnitud de cuánto se fuma; los métodos de cómo se obtiene el cannabis; los factores que inciden en su uso y qué relaciones hay entre su uso y los actos delictivos antisociales.
– Un estudio clínico para determinar por medio de experimentos controlados los efectos fisiológicos y psicológicos de la marijuana en los tipos diferentes de personas y sus posibles efectos terapéuticos en el tratamiento de enfermedades o de otras adicciones de otras drogas.
En 1939 el comité envió la propuesta al alcalde. En su primera reunión estaban ya constituidos los dos subcomités y se tenía el apoyo financiero de tres fundaciones (la Fundación Friedsam, la Fundación de Nueva York y el Fondo de la Comunidad de Naciones) cada una de las cuales donaron 7.500 dólares.
Desarrollo del estudio y sus hallazgos
El estudio sociológico se desarrolló bajo la atenta mirada del Dr. Dudley y Dr. Shoenfeld y de un equipo del departamento de policía. Se formó un equipo de trabajo de campo formado por seis agentes de policía. Estos agentes fueron animados a leer literatura respecto al tema, a familiarizarse con la planta y los porros (aprendieron a identificar su olor característico). En ningún momento estos agentes podían explicar en qué estaban trabajando tanto a sus amigos como compañeros y familiares. Trabajaron más como investigadores sociales y como asistentes sociales que como agentes de policía. El estudio clínico constó de dos partes: el médico, incluyendo el psiquiátrico y el psicológico. El Dr. Kart M. Bowman fue el que dirigió la parte médica y psiquiátrica de este estudio y el Dr. David Wechsler que llevó la parte psicológica (Marín Gutiérrez, 2016).
Un estudio sociológico
Según el informe LaGuardia, la palabra marijuana proviene de la palabra portuguesa mariguano que significa “embriagador” (Geller y Boas, 1969:14). Otras opiniones afirman que proviene de la palabra Mari Jane y es introducido por los mexicanos en los EE. UU. Se afirmaba que podía ocasionar la muerte, y su uso prolongado producía una rabia delirante que a veces llevaba a crímenes sin justificación. Se dice también que sus consumidores eran unos ladrones (Walton, 1938).
Desarrollaron el estudio sociológico en el distrito de Manhattan de Nueva York para poder responder a las siguientes preguntas: ¿Hasta qué punto se usa la marijuana? ¿Cómo es el método de distribución del menudeo? ¿Cuál es la actitud del fumador de marijuana hacia la sociedad y hacia el uso de la droga? ¿Cuál es la relación entre marijuana y erotismo? ¿Cuál es la relación entre marijuana y el crimen? O ¿Cuál es la relación entre marijuana y delincuencia juvenil?
Funcionamiento de los tea-pad en Harlem
Los agentes que trabajaban para el estudio frecuentaron las zonas de fumetas del momento vestidos de paisano como salas de billar, barras, cabarets, vestíbulos en salas de baile, los bastidores de los teatros, las pistas de patinaje, en los metros, en los retretes públicos, parques públicos, casas de citas y andenes. Los investigadores se juntaron con los consumidores de marijuana que frecuentaban esos sitios. Los resultados fueron que la marijuana se usa en forma de cigarrillos. Los nombres comunes para los cigarros son: muggles, reefers, indian hemp, weed, tea, gage o sticks. Su precio varía según la calidad de cannabis.
El cannabis más barato era llamado sass-fras de plantas de cannabis americanas caseras. Los consumidores habituales sólo acudían a este tipo cuando no había más remedio. Su precio era de 50 centavos. El cannabis más potente y de mejor calidad provenía de África. Era llamado gungeon y costaba un dólar por cigarro. Una variedad potente era llamada panatella u, ocasionalmente, mezzrole, que era la variedad favorita de los fumadores de Harlem. Era una variedad originaria de Sudamérica o Centroamérica. Su precio era de 25 centavos el porro. Era vendida como Barón Munchausen of jazz, Milton nezz Mezzron. Mezzrow era un chico judío de Chicago que vivía en un reformatorio y le encantaba la cultura afroamericana. Mezzrow creció en las tabernas clandestinas que proliferaron en Chicago en la época de Al Capone. Cuando terminó la prohibición y apareció la depresión de 1929, Mezzrow se fue a Harlem, Nueva York. Se ganaba la vida vendiendo maría y siendo clarinetista. Mezzrow utilizó el cannabis como entrada en la comunidad negra. La comunidad lo aceptó e incluso le dio nombre de la marihuana de calidad (Mezzrow, 1946:89). Le llamaban “el alcalde blanco de Harlem” (Courtwright, 2002: 76).
Los tea-pad o fumaderos de marihuana
Existían dos cauces para la distribución de los cigarros de marijuana: el vendedor de marijuana ambulante e independiente (en España llamado trapichero o camello) y los tea-pad (se estimaba que existía unos 500 tea-pad en Harlem y unos 500 vendedores ambulantes). Los tea-pad eran apartamentos o habitaciones agradables localizados en Harlem donde sus clientes consumían cannabis. Eran también pequeñas tabernas clandestinas o clubes sociales de aficionados al cannabis. Donde se podía relajar uno y charlar con los amigos o extraños (Marín Gutiérrez, 2002).
Los tea-pad se amueblaban según el tipo de clientela. La decoración y el ambiente era el siguiente: tenían tocadiscos o una radio, el mobiliario era cómodo y suave, luces tenues con predominio de colores azules, se respiraba entre incienso y el humo del cannabis y grabados provocativos en las paredes pero que no contenían sexo explícito. Tenían la atmósfera de un club social muy simpático. La mayoría de los tea-pad tenía su comercio restringido sólo a la venta de cannabis pero en otros se vendía también alcohol.
El fumador de marijuana se encontraba más tranquilo si observaba que a su alrededor existían personas que hacían lo mismo que él. El fumador entraba en contacto con extraños, discutiendo y filosofando de la vida. El ambiente era siempre de paz y tranquilidad. Cualquier actitud violenta el dueño lo relajaba y si no podía lo echaba.
Era también una práctica común la de encender el cigarro (en jerga petar el cigarro), y darles dos bocanadas (darle dos caladas) y pasarlo a la persona de al lado. Este procedimiento se repetía hasta que todos los del grupo hubieran podido darle al menos un par de caladas. En estos ambientes era muy difícil comprar marijuana pero no imposible. Los investigadores del informe LaGuardia lograron en un restaurante un contacto para que le vendieran cannabis. Era también común que los porteros de algunos locales tuvieran conexiones para poder conseguir cannabis. El consumo de cannabis es muy común en los teatros de Harlem según observaciones de los investigadores. En los vestíbulos de los bailes era frecuente ver a la gente fumar marijuana en los lavabos. Era muy común ver a los músicos fumando en público.
Conclusiones del Informe LaGuardia
Los primeros datos del Informe LaGuardia estaban en contra de todos los prejuicios que existían en torno al cannabis. Como había sucedido lo mismo 50 años antes con el informe británico de la Comisión India para el Cannabis (1893-1894).
Bibliografía
Courtwright, D.T. (2002). Las drogas y la formación del mundo moderno. Breve historia de las sustancias adictivas. Barcelona: Paidós Contextos.
Geller, A. y Boas, M. (1969). The Drug Beat. New York: Cowles Book Company.
Grinspoon, L. y Bakalar, J.B. (2001). Marihuana. La medicina prohibida. Barcelona: Paidós.
LaGuardia Commisssion the marihuana problem in the city of New York (1973). Metuchen: Scarecrow Reprint Corp.
Marín Gutiérrez, I. (2002). Historia conocida o desconocida del cannabis, Málaga: Megamultimedia.
Marín Gutiérrez, I. (2016). Historia General del cannabis. Madrid: Amargord.
Mezzrow, M. (1946). Really the blues. New York: Random House.
Walton R.P. (1938). Marijuana. America’s new drug problem. Philadelphia: J. B. Lippingcott Co.
Preguntas Frecuentes
P: ¿Qué es el Informe LaGuardia?
R: El Informe LaGuardia es un estudio sociológico y científico sobre el uso de la marihuana, llevado a cabo por un comité designado por el alcalde de Nueva York, Fiorello LaGuardia, entre 1938 y 1944.
P: ¿Por qué se realizó el Informe LaGuardia?
R: Se realizó para investigar las acusaciones sobre la marihuana, que en ese momento estaban asociadas con violencia, adicción y anarquía, y para determinar si su prohibición estaba justificada.
P: ¿Cuáles fueron las conclusiones del Informe LaGuardia?
R: El informe concluyó que la marihuana no conducía a un comportamiento violento ni criminal y que su consumo no constituía un problema de salud mayor en Nueva York.
Acerca del autor
Isidro Marín Gutiérrez nació en la ciudad de Huelva en 1975. Es Doctor en Antropología Social y Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología. Ha publicado 29 artículos en revistas científicas, 18 libros y 15 capítulos de libros. Entre sus múltiples publicaciones e investigaciones




















