Incluso si no se legaliza a nivel federal en EE UU, su ventaja bursátil respecto a los vecinos del sur podría no durar

Canadá no suele tener más remedio que plegarse a las fuerzas de mercado de su vecino. El negocio del cannabis fue una excepción después de que Ottawa lo legalizara en 2018 y diera ventaja a las firmas canadienses. Las empresas del país que quieren comprar rivales deben actuar pronto para aprovechar el impulso. Según Bernstein, las ventas de cannabis en Canadá fueron de unos 2.000 millones de dólares en 2020, que palidecen frente a los 17.500 millones en ventas legales en EE UU, donde sigue siendo ilegal a nivel federal. Incluso sin que eso cambie, Bernstein prevé que el mercado estadounidense valga 40.000 millones en 2026.

La presentación en noviembre por parte de congresistas republicanos de una ley para despenalizar la marihuana ha encendido aún más las esperanzas. Pero ya hay suficiente en juego para animar a operadores multiestatales como Green Thumb Industries y Cresco Labs a elevar la capacidad de producción y reforzar sus balances. Mientras, el subidón de Canadá se está desvaneciendo. Las valoraciones exageradas e irreales han bajado; Canopy Growth acaba de reducir sus expectativas de rentabilidad; Hexo y otras han recortado sus plantillas.

Y se les está acabando el tiempo. Sus múltiplos siguen siendo más altos para los operadores canadienses –más o menos en línea con tecnológicas como Meta o Netflix–, pese al potencial de la legalización en el sur y de lo que el Banco de Montreal considera que es un modelo operativo más rentable, el de EE UU, dada la capacidad de integración vertical de las multiestatales, entre otras cosas. Eso sugiere que, incluso si no se legaliza a nivel federal, el diferencial podría no durar.

Los proveedores canadienses con ganas de fusionarse tienen que encontrar objetivos a tiempo. Canopy Growth pagó casi 300 millones en octubre por el derecho a adquirir el fabricante de comestibles Wana, con sede en Colorado, si EE UU legaliza la marihuana, tras cerrar un acuerdo similar con Acreage. Comprometer capital por adelantado supone un riesgo, pero el momento puede pasar si las empresas canadienses no lo aprovechan.

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Fuente Cinco Dias