La naltrexona es un antagonista opioide empleado como medicamento en la deshabituación del consumo de heroína y de otros opiáceos, así como en el tratamiento del alcoholismo debido a sus efectos positivos en la reducción del deseo de beber.

por Eduardo Hidalgo

Distinción entre Naltrexona y Naloxona

En el artículo anterior de Cannabis Magazine hablamos sobre las peculiaridades y los usos de otro antagonista opioide: la naloxona, y comentamos que fundamentalmente era empleada en la reversión de las intoxicaciones agudas y de las sobredosis opiáceas. La naltrexona, siendo igualmente un antagonista opioide, se utiliza principalmente como apoyo farmacológico en el tratamiento para el abandono de la dependencia a los opiáceos. El motivo por el cual, siendo ambas sustancias antagonistas, reciben un uso médico distinto reside en el hecho de que la naloxona no es activa vía oral pero sí vía endovenosa e intramuscular, así como a que su efecto es de corta duración y produce una reversión más gradual, pudiendo ser necesario que para revertir una sobredosis haya que administrar varias dosis consecutivas. La naltrexona, por el contrario, es activa vía oral y produce una reversión drástica y radical, tanto que no sólo provoca un síndrome de abstinencia en el adicto, sino que incluso puede llegar a poner en peligro su vida.

Naltrexona detalle 1

Precauciones al usar Naltrexona

Por este motivo, antes de administrar naltrexona a un paciente, éste tiene que haber estado al menos siete días sin consumir opiáceos, pues de otro modo podrían producirse reacciones adversas a veces bastante graves. Para asegurarse de que el paciente está limpio de opioides normalmente se realiza un análisis de metabolitos en orina y se practica un “test de naloxona” en el que se administra una dosis de dicho medicamento para comprobar si se producen o no síntomas abstinenciales (en este caso más leves y tratables). Si las pruebas dan un resultado negativo, la naltrexona puede ser empleada como apoyo al tratamiento psicosocial para el abandono de la dependencia a opiáceos.

Experiencias en el Tratamiento de Deshabituación

El paciente consumirá el fármaco varias veces a la semana y, debido a su mecanismo de acción, en caso de que tome heroína no notará ningún efecto (si tomase una cantidad excesivamente alta pasaría directamente a sufrir una sobredosis).

Así nos lo explica un veterano consumidor de caballo que se sometió exitosamente a tratamiento con esta sustancia apenas apareció en España (hace décadas):

“En enero del año 1990, en plena desesperación tóxica, hicimos una cura de sueño, que ya sabes que es una barbaridad porque te lleva al límite, y al salir se nos planteó tomar un medicamento que acababan de traer de Estados Unidos y que se llamaba naltrexona. Y bueno, eso es como meterte un guardia civil en el cuerpo porque si tú tomas heroína no te hace efecto, a menos que superes la barrera… en cuyo caso te da una sobredosis. Yo la tomé durante dos años y no volví a tomar heroína durante los siguientes doce años. Es decir, me funcionó. Nos permitió volver a entrar en el engranaje social. Aunque también debo decir que por aquel entonces era un tratamiento carísimo.

Naltrexona detalle 2

Si dejas de tomarla un par de días y consumes, como te quede en el cuerpo algún resto de opiáceo te da lo que nosotros llamamos «el caos de las sensaciones brutas»: el termostato de tu cuerpo se vuelve loco, calambres, sudores, cagalera, vómitos. En otras palabras: un mono como una catedral. A mi hermano le pasó y se lo tuvieron que llevar directamente al hospital. Y es que después de los dos años de tratamiento con naltrexona y a lo largo de los siguientes diez años algunas veces nuestros propios familiares nos chequeaban. Es decir, nos administraban un comprimido para ver si estábamos consumiendo o no. Y el caso es que en una ocasión mi hermana le dio naltrexona a mi hermano sin que él lo supiera. Y bueno, casi le mata. Es decir, que no se puede andar jugueteando con ella.”

Naltrexona: uso restringido

Es por ello que, a día de hoy, la mayoría de los pacientes dependientes a la heroína están en tratamiento de mantenimiento con metadona y el uso de naltrexona se restringe a un muy reducido grupo de pacientes con un perfil muy concreto, en términos generales aquellos que están más centrados, más concienciados, más controlados, con menos historial de consumo y con mejores perspectivas de cara al tratamiento.

Efectos secundarios de la Naltrexona

Por lo demás, cabe destacar que la naltrexona, más allá de bloquear los efectos de los opiáceos en caso de ser consumidos, también puede producir sus propios efectos, entendidos medicamente como efectos secundarios: insomnio, ansiedad, dolores musculares, náuseas, estreñimiento, sed, mareos, irritabilidad, eyaculación retardada, etc., etc., etc. Que en ocasiones pueden llegar a ser muy molestos, sobre todo si se tiene en cuenta que los tratamientos suelen prolongarse bastante en el tiempo.

De nuevo, el mencionado veterano nos da su testimonio al respecto:

Publicidad de Metrop
Naltrexona detalle 3

“La naltrexona tiene una serie de desventajas. Aparte de que tiene un coste hepático importante, cuando la tomas te sientes raro. No sé describirlo bien. Me temblaban las manos. Te han metido algo en el cuerpo que es muy heavy. Tenía un cierto sabor metálico en la boca. No estaba a gusto…”

Desintoxicación ultrarrápida de opiáceos

Además de en los tratamientos de deshabituación, la naltrexona es empleada en las desintoxicaciones ultrarrápidas, una modalidad de tratamiento que pretende hacer pasar al paciente el síndrome de abstinencia en estado inconsciente, es decir, sin sufrirlo ni padecerlo. Aunque, según lo que nos cuenta nuestro amigo y experto experiencial el proceso no siempre resulta tan sencillo y bonito:

“Llegas, firmas 28.000 papeles para eximir de responsabilidad al equipo médico. Te someten a anestesia general y te administran naltrexona con la intención de hacerte pasar un síndrome de abstinencia sin que lo notes ni lo sufras. A mí me costó 3.000 euros y me dio una gastroenteritis que casi me muero. Mi cuerpo era incapaz de asimilar nada sólido. No podía comer absolutamente nada… durante tres o cuatro días. Lo vomitaba todo. Las constantes vitales por los suelos. Totalmente debilitado. El doctor se tiró tres días durmiendo en mi casa muerto de miedo porque no sabía qué decirles a mis padres; y, de hecho, un poco más tarde me enteré de que un paciente había palmado hacía poco en la mesa de operaciones. Además, una vez que lo pasas tu cabeza sigue igual, mentalmente no ha cambiado nada, únicamente has pasado el mono.”

Microdosis de Naltrexona según Jonathan Ott

Un último y peculiar uso de la naltrexona en relación a los opiáceos es el que hace Jonathan Ott y que consiste en el empleo de microdosis de esta sustancia al mismo tiempo que se consume el opiáceo en sí, todo ello con la intención de reducir la tolerancia y de evitar los síntomas de abstinencia. El autor tiene publicado un texto en el que explica al detalle en qué consiste el método. A continuación transcribimos el abstract y, con ello, damos por cerrado el presente artículo:

Naltrexona detalle 4

“Se presentan dos bioensayos psiconáuticos (experimentos con el uso de sustancias psicoactivas en los que el investigador es el propio sujeto experimental) sobre la interrupción, progresiva en un caso y abrupta en el otro, del hábito de consumir diariamente dosis de 800 mg de fosfato de codeína. En ambos casos se encontró que, la administración concomitante de dosis minúsculas (alrededor de 0,5 mcg) del antagonista opioide naltrexona con cada dosis de codeína, eliminaba el esperado síndrome de abstinencia, dando como resultado la transición, asintomática y sin incidentes, desde estados de dependencia opioide al metabolismo libre de opioides exógenos. Estos experimentos son analizados en el contexto de la eliminación completa de la tolerancia (una vez adquirida), tras una reducción inducida, rápida y repetida de la misma. Se encontró que la coadministración de naltrexona y fosfato de codeína evitaba tanto el desarrollo de la tolerancia como de la dependencia física durante varios meses de consumo diario de cuatro dosis orales de 200 mg de codeína, permitiendo una retirada brusca, asintomática y sin incidentes. Esto apunta al sustrato bioquímico de la tolerancia en sí misma, mostrando que puede ser bloqueada fácilmente y a bajo coste, incluso a lo largo de meses de administración oral repetida de dosis sustanciales de analgésicos opioides. Finalmente, sugiere que el síndrome de abstinencia está directamente relacionado con la fisiología de la tolerancia opioide, y que puede ser prevenido mediante el bloqueo de la propia tolerancia. Incluso cuando ésta última ya ha sido adquirida, puede reducirse progresivamente en cuestión de días sin síntomas de abstinencia.”


Preguntas Frecuentes

P: ¿Para qué se utiliza la naltrexona?
R: La naltrexona se utiliza como un antagonista opioide en el tratamiento de la dependencia a opiáceos y en la reducción del deseo de beber en casos de alcoholismo.

P: ¿Cuál es la diferencia entre la naltrexona y la naloxona?
R: Aunque ambas son antagonistas opioides, la naltrexona se utiliza principalmente de forma oral para el tratamiento prolongado de la dependencia, mientras que la naloxona se usa en emergencias para revertir sobredosis de opiáceos debido a su acción rápida pero breve vía endovenosa o intramuscular.

P: ¿Qué precauciones se deben tomar antes de administrar naltrexona?
R: Se debe asegurar que el paciente ha estado al menos siete días sin consumir opiáceos, realizando análisis de orina y un “test de naloxona” para evitar reacciones adversas graves.

Acerca del autor

eduardo
Eduardo Hidalgo

Yonki politoxicómano. Renunció forzosamente a la ominitoxicomanía a la tierna edad de 18 años, tras sufrir una psicosis cannábica. Psicólogo, Master en Drogodependencias, Coordinador durante 10 años de Energy Control en Madrid. Es autor de varios libros y de otras tantas desgracias que mejor ni contar.

Spannabis Bilbao 2027