En este artículo leeremos los testimonios más interesantes con respecto a los efectos físicos (tanto positivos como negativos) que descubrieron los investigadores de la Comisión India para el Estudio del Cannabis. Recordad que el método de investigación fue la entrevista. Uno de los apartados estudiaba si el cannabis producía la locura, otro si el cannabis puede llegar a producir asesinatos y el último apartado de este artículo está dedicado a los usos del cannabis en las religiones de la India.

© Isidro Marín Gutiérrez

La Comisión India para el Estudio del Cannabis intentó buscar alguna conexión entre el consumo de cannabis y la locura, pero no obtuvo muchos éxitos. En algunas entrevistas se afirmaban sus hipótesis pero la mayoría de los entrevistados, y sobre todo aquellos más familiarizados con la sustancia, lo negaban. Veamos algunos ejemplos que aparecen el dicho informe:

El cirujano coronel Russell (testigo nº 105) de 20 años en el empleo civil de la profesión en Bengala y Asma, declaró que el uso del cannabis en forma de bhang (consistente en hojas secas, semillas y tallos de cannabis, tanto de plantas masculinas como femeninas, se mezcla con azúcar, pimienta negra y agua o leche), de ganja (equivalente a marihuana “sin semilla” de alta calidad) o de charas (La palabra charas proviene del persa y significa “resina de cannabis”, es el derivado más potente del cannabis, y consiste básicamente en resina pura. Antiguamente existía un método para obtener charas y era vestirse con ropajes de cuero y correr por los campos de cannabis justo en el momento de la floración. Luego se raspaba la resina que quedaba pegada a sus ropas y se recogía) no causaba bronquitis, disentería o asma y escasamente cualquier efecto nocivo. El coronel Russell negaba cualquier problema grave por consumo de cannabis.

Autoridades indias y británicas
Autoridades indias y británicas

El cirujano coronel Russiel Lall Dutt (testigo nº 107) funcionario de más de 20 años de experiencia declaró que fumado de forma moderada el ganja o el charas o bebiendo moderadamente siddhi no produce efectos apreciables. En grandes consumos sí existían problemas físicos. El cirujano coronel Price (testigo nº 108) de 21 años de servicio había encontrado consumidores de cannabis que eran incapaces de contestar a la pregunta sobre sus efectos. El cirujano capitán Prain (testigo nº113) declaró que el consumo moderado habitual de cannabis no producía ningún efecto nocivo, ni físico, mental o moral. El cirujano Mayor Cobb (testigo nº 110) declaró que no causaba asma, bronquitis o disentería ni quejas en el intestino.

El cirujano lugarteniente-coronel Bovill (testigo nº 109) con 21 años de servicio, declaró que el uso moderado y habitual de bhang no producía ninguna enfermedad pero notaba ronqueras de voz de sus pacientes debido a un poco de irritación laríngea entre los fumadores de ganja. El cirujano lugarteniente-coronel Crombie (testigo nº 104) no tiene constancia de ninguna enfermedad atribuible al ganja. El cirujano auxiliar Narendra Nathgupta (testigo nº 120) afirmaba que el uso moderado de ganja y bhang no producía efectos nocivos. Muy interesante la opinión del cirujano auxiliar Bosonto Kumar Se (testigo nº 119) que afirmaba que antes de estudiar medicina pensaba que la disentería, la bronquitis o el asma en los fumadores de ganja o charas era producido por su hábito. Cosa que después de estudiar medicina lo rechazó.

Pero no todos negaban la evidencia. Existían personas que por sus ideas conservadoras creían que el consumo de cannabis producía enfermedades. Pyari Sankar Dass Gupta (testigo nº 134) practicante privado y miembro de la “Liga de la Templanza” (The Temperante League) una asociación en contra del consumo de alcohol. Afirmaba que los fumadores de ganja padecían ronquera, heridas de garganta y bronquitis. Afirmaba que los fumadores de ganja se morían de disentería, bronquitis, asma, tisis, etc. Madhab Krishna Dass (testigo nº 158) practicante privado en Calcuta, consideraba que el fumar era lo que provocaba la disentería, bronquitis y asma. Como podemos observar Pyari Sankar pertenecía a una asociación formada para luchar contra “los males del alcohol y del opio”. Estas organizaciones aparecieron en Inglaterra para luego pasar a sus colonias y desarrollaron acciones para prohibir el comercio de opio por inmoral. Kailas Chundra Bose (testigo nº 135) afirmaba todo lo contrario, que el testigo anterior e incluso afirma que ayudaba a tales enfermedades.

Infantería Bengalí
Infantería Bengalí

El cirujano Khan de Akbar (testigo nº 124) declaró que el uso moderado de cannabis no produce efectos nocivos. El ganja y los charas causan disentería, bronquitis y asma si los consumidores no se alimentan bien. Kedareswar Acharjya (testigo nº 137) afirmaba que aquellos fumadores con mala alimentación padecían disentería. En cuanto al asma no veía al ganja como originador. Conoció a un amigo que padeció bronquitis crónica y los ataques asmáticos eran inducidos por los esfuerzos por fumar ganja. El motivo de las enfermedades no era el cannabis sino las malas condiciones higiénicas y alimenticias.

La Comisión concluyó en este aspecto:

(1º) Un elevado número de profesionales médicos da testimonio sobre disentería, bronquitis y asma producido por un uso moderado y diario de cannabis. Un número igualmente representativo da una opinión diametralmente opuesta. (2º) Hay que diferenciar los consumos moderados y excesivos de cannabis (3º) Los médicos aceptan la enfermedad como producida por el cannabis porque sus pacientes confiesan el hábito de fumar cannabis. (4º) Otros profesionales reconocen al cannabis como un agente terapéutico para el asma y la bronquitis. (5º) El uso moderado de ganja y charas no es especialmente dañino mientras que beber bhang no tiene ninguna peligrosidad. (6º) El fumar produce irritación bronquial y laringitis catarral crónica. (7º) La relación entre cannabis y disentería no tiene ninguna fundación. La resina del cannabis se utiliza como agente terapéutico en la disentería. Es también falso que beber bhang produce disentería.

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Cannabis y locura

Existía la opinión popular de que el uso de cannabis llevaba a la locura, sobre todo con el uso prolongado de charas y ganja. La comisión evaluó, además de las entrevistas de los profesionales, los casos admitidos en los hospitales mentales indios en el año 1892.

En el curso de su labor la Comisión visitó 24 asilos en India y Birmania y criticó los falsos testimonios de los superintendentes de los hospitales. Los responsables de los hospitales psiquiátricos no ayudaron nada e incluso les puso a la Comisión trabas. Éstos afirman que no conocen los efectos del cannabis aunque su consumo está muy extendido; pero los casos de locura los atribuyen directamente al cannabis. La inmensa mayoría de los casos de locura en los manicomios indios y birmanos producidos por el cannabis son falsos (han estereotipado la opinión popular dándole autoridad y durabilidad).

Soldados británicos
Soldados británicos

De los 222 casos de locura atribuidos al cannabis, entre un total de 2.344 pacientes admitidos en el año 1892, sólo 61 pacientes podrían haber sido causado exclusivamente por la droga. Existen 12 casos en los que es imposible obtener cualquier información ya que no se tiene ficha de los enfermos. Otros 10 casos son mendigos sin historial médico. De los que 39 casos estaban relacionados directamente con el cannabis de 2.344 pacientes.

Pero la Comisión buscó explorar los posibles cambios estructurales del cerebro causados por el uso crónico de cannabis. El cirujano brigada D. D. Cunninhan realizó tres experimentos en el Laboratorio Biológico del Parque Zoológico de Calcuta. Evaluó los efectos en la administración continuada de cannabis a monos. El primer estudio versaba sobre el fumar ganja y charas en 161 monos rhesus masculinos. Los monos, gracias a una cámara cerrada, inhalaban 181 veces al día ganja durante 8 meses. Estas dosis diarias eran obtenidas para un usuario crónico en una base de peso comparativo. Las autopsias de los monos (sobre todo de sus cerebros) revelaron una ausencia de cualquier patología. El segundo experimento examinó los efectos de ingestión oral de charas, las dosis diarias eran obtenidas para un usuario crónico en una base de peso comparativa. Los animales usados esta vez eran dos monos cynomolgus menores, el estudio estaba previsto para 67 días y los animales recibieron charas en la leche. Los efectos conductuales eran normales pero al tercer día los animales dejaron de tomarlo. Los monos no fueron sacrificados. La tercera investigación se evaluó los efectos en un mono rhesus de fumar datura durante seis semanas. La autopsia reveló cambios en el cerebro (una congestión anormal de sangre), su médula espinal estaba bien. La Comisión, así, distinguió el consumo de cannabis y de datura (más peligroso, como el alcohol). También es importante el factor individual, el grado de educación, su situación social, el modo de preparación de la droga, su uso, etc… Así las alucinaciones de las personas occidentales bajo la influencia del hachís no eran iguales que los sueños voluptuosos de los orientales.

Tropas británicas en Delhi
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Cannabis y crimen

Las hipótesis de la Comisión era que el alcohol era un agente eficaz para aumentar la delictividad. Llevaba a crímenes de carácter ocasional y a violencia. Pero ¿y el cannabis? ¿Producía lo mismo?

La Comisión examinó 81 casos de archivo sobre violencia supuestamente ocasionado por el cannabis en toda India durante los 20 años anteriores. La Comisión excluyó cinco casos al no existir ninguna relación con el cannabis. De los 23 casos restantes, 18 muestran que los crímenes no pueden conectarse con el cannabis; pero en cuatro casos sí es posible.

El gobernador de Pendjab escribió que considerando las viabilidades, no se debía restringir el uso del cáñamo a menos que hubiera pruebas de su conexión con el crimen. Que existían algunas pruebas del cannabis asociadas a actos criminales pero eran sumamente escasos en comparación con otras drogas como el alcohol. Que existían drogas más peligrosas. La opinión de los funcionarios, la policía y los médicos era que si se prohibía a la población el consumo de cannabis ellos consumirían otro tipo de drogas como el alcohol, más proclive a la violencia.

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Los gobiernos locales de Mysore, Hyderbad, Oudh y Birmania afirmaron que la prohibición no era necesaria porque no existía apenas el consumo. Las provincias centrales no enviaron datos suficientes ni ninguna opinión. Las provincias del Nordeste (lo que es hoy Pakistán) afirmaban que las evidencias del cannabis con el crimen estaban descartadas. Afirmaban también que detener la producción de cannabis era imposible. Bombay, Madrás y Bengala afirmaban que debían de mantenerse el consumo por los impuestos. La conclusión de la Comisión fue que el consumidor de cannabis era inofensivo. No había ninguna o muy poca relación entre el uso de cannabis y el crimen.

Consumo social y religioso de cannabis

En el apéndice, se encuentra un ensayo de J.M. Campbell, recaudador de la Renta Territorial, las Aduanas y el Opio de Bombay, titulado “La religión del cáñamo”, del que se pueden extraer varias ideas interesantes:

“Una planta tan sagrada requiere un cultivo especial. Al plantar la semilla de cáñamo, se debe seguir repitiendo la fórmula ‘Bhangi, Bhangi’, evidentemente para que el sonido del nombre del guardián pueda expulsar las influencias malignas sembradoras de cizaña (el nombre cizaña designa un grupo de hierbas nocivas, entre las cuales se encuentra el nabo, uno de los principales enemigos del cáñamo). Una vez plantada, debe continuar repitiendo el mismo sagrado nombre, y asimismo en el transcurso del riego que cada día durante un año deben recibir las plantas. Cuando aparecen las flores, son cortadas junto con las hojas y se tienen un día en agua tibia. Al día siguiente, con cien repeticiones del sagrado nombre de Bhangi, las hojas y las flores son lavadas en un río y secadas bajo un cobertizo al aire libre. Una vez secas, algunas hojas son quemadas con la debida repetición del sagrado nombre en forma de jap o encantamiento murmurado. Luego, teniendo en la mente a Vagdevata, Diosa de la Lengua, y ofreciendo un rezo, las hojas secas se ponen en un lugar puro y sagrado. El bhang preparado de este modo, especialmente si se reza encima de él, gratificará los augurios y los deseos de su poseedor. Tomado este bhang de buena mañana, protege del pecado a quien lo usa, lo libera de los castigos de los carbones del pecado y le concede el derecho de recoger los frutos de mil sacrificios enormes. Tomado a la luz del alba o a mediodía, combate las enfermedades.”

El consumo de cannabis también se hace entre faquires y ascetas, en Bengala se ofrece bhang a los invitados y miembros de la familia en el último día del Durga Puja. La Comisión tuvo que determinar hasta qué punto estaban socialmente aceptadas dichas costumbres. El día de la Durja Puja los miembros masculinos de la familia depositan imágenes y ofrendas en los ríos, a su retorno la familia entera junto con los invitados intercambian saludos y abrazos entre sí. Se distribuye bhang y golosinas realizadas con cannabis.

El bhang se utiliza como parte importante en ceremonias sociales y religiosas. La fiesta de Holi en Behar el bhang se consume normalmente. En las fiestas de Diwali, Chait Sankranti, Pous Sankranti, Sripanchami, sivachaturdasi, ramnavani, en bodas y fiestas familiares. En Crissa el bhang se utiliza por los adoradores del templo de Jagannath que ofrecen cannabis al dios Ganesh; esto ocurre en el mes de Bhadro (agosto-septiembre).

También el culto al dios Shiva está muy relacionado con el cannabis ya que es un atributo de su dios. Invocan a la deidad antes de consumir de forma ritual en los chilum. El consumo en este ritual es esencial.

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Se utiliza en rituales de acción de gracias cuando nace un hijo, hay un matrimonio o una persona se recupera de una enfermedad ofrece cannabis al dios Trinath (en Bengala oriental y el valle de Surma de Asma). Entre la religión sikhs el uso de bhang es muy común y está asociado a sus prácticas religiosas. En las provincias centrales se consume una especie de bhang llamada gulabpani para celebrar el dadhi (primer afeitado de la barba) y también en costumbres funerarias.

Dentro de la India existen religiones que prohíben el consumo de cannabis como es el caso de la religión Muhammadam. O en zonas de Pendjab está prohibido su consumo por observancias sociales y religiosas. En 22 provincias es esencial el consumo de cannabis mientras que en 92 no es esencial. En la zona de Madrás no hay testimonios de costumbre sociales o religiosas con cannabis. Los consumos de cannabis se utilizan en divinidades como Shiva, Mahadev o Shankar. Pero los hindúes no admiten un culto a la planta aunque en algunas zonas del sur lejano la población rural es objeto de veneración. Toda una pléyade de variantes con nuestra planta amiga como referencia.

Referencias
Indian Hemp Drugs Commission (1894). Marijuana, Report of the Indian Hemp Drugs Commission, Government Central Printing Office, Simla.