Este mes nos centraremos en las diferentes formas de vaporizar extracciones cannábicas, ya que son múltiples los modos de vaporizarlas, al igual que la gran variedad de extracciones caseras que a día de hoy se practican, dependiendo sobre todo del porcentaje de materia vegetal que éstas contengan.

A día de hoy, cada vez es más popular consumir extracciones tanto en consumidores medicinales como en los lúdicos, ya que éstas, pese a tener algunas desventajas frente al consumo de hierbas, son más fáciles de transportar siendo además de una alta concentración, lo que nos permitirá obtener el efecto buscado con más rapidez, algo muy valorado sobre todo por los consumidores medicinales, puesto que ante cualquier brote provocado por la enfermedad tratada, podrá paliarlo de una forma más rápida y eficaz, gracias a la gran concentración de cannabinoides presentes en las extracciones.

Dicha concentración dependerá sobre todo del tipo de extracción que vayamos a vaporizar, al igual que la presencia de más o menos terpenoides, ya que estos, según la extracción que practiquemos, los extraeremos en mayor o menor medida, siendo las extracciones “menos puras” y con más restos vegetales las más sabrosas.

Productos para disolucion de BHO
Productos para disolucion de BHO

Extracciones “mecánicas”

Por norma (aunque esta tendencia está cambiando) las extracciones mecánicas, ya sea en seco o mediante la extracción tipo “ICE”, son las que contendrán más terpenos, además son las que tienen más variedad de cannabinoides, consiguiendo que la interacción entre ellos compense el menor porcentaje de “pureza”, provocando un peculiar efecto sólo obtenido con extracciones, además de un singular sabor, que otorgará un dulzor extra al de las hierbas que hemos usado para la extracción. Entre todas las variantes de las extracciones mecánicas, destaca por su gran sabor el charas, el cual se extrae con la planta aún viva mediante la frotación de las flores con las manos, obteniendo una resina gomosa, que tras trabajarla se convertirá en un manjar para el paladar, pese a que la concentración de cannabinoides es muy parecida al conseguido por otros métodos, en el charas podemos encontrar cannabinoides como THCA, ya que al no haber sido oxidado, esté aún no ha sido transformado en THC, por lo que el efecto de estas extracciones también es muy particular, aunque en el caso de que la dejemos curar durante varias semanas, los cannabinoides se oxidarán y el efecto causado sí que será muy parecido al obtenido por el ICE-o-lator, por ejemplo.

Podremos vaporizar estas extracciones de diferentes maneras, ya que el modo de vaporización y la temperatura dependerán sobre todo del prensado de nuestra resina y el contenido vegetal que contenga la extracción.

ICE-o-Lator: El ICE-o-lator o hash al agua, lo vaporizaremos principalmente en un vaporizador convencional, al que adaptaremos para el uso con extracciones mediante los tarritos de cristal, que cada vez más vaporizadores incluyen como accesorio. Con ellos conseguiremos un vapor muy denso además de un fuerte sabor, siendo incluso demasiado “seco”, por lo que recomiendo siempre hidratar el vapor antes de inhalarlo. La temperatura idónea será sobre los 220 grados Celsius, ya que, en la mayoría de las ocasiones, quedarán restos vegetales que correremos el riesgo a combustionar. Siempre recomiendo desmenuzar la extracción, ya que trabajar con las manos dicha extracción le otorgará un efecto más narcótico.

Extracción en seco: La extracción de resina en seco se realiza mediante el golpeo de las hierbas sobre una malla, la cual dejará pasar los tricomas, arrastrando con ellos pequeñas partículas vegetales, que podremos eliminar, volviendo a pasar el preciado polvo por una malla con menor micraje. Estas extracciones las podemos vaporizar tanto en forma de polvo como prensado, esto se debe a la gran porosidad de estas extracciones, gracias a la cual el calor puede penetrar a través de ella, pese a que si ésta ha sido prensada en exceso, sí que sería conveniente desmenuzarla al igual que hacemos con el ICE. En el caso de decidirnos por vaporizarlas sin prensar, con una temperatura que ronde los 210 grados Celsius, será suficiente para que extraigamos tanto los terpenos como los cannabionides; aunque si las vaporizamos sin desmenuzar aconsejo subir unos 10 grados la temperatura, ya que al estar compactado costará más que el calor llegue al interior por lo que será menos denso a pesar de haber subido la temperatura.

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Ice-o-lator
Ice-o-lator

Charas: Personalmente, ésta es la extracción mecánica que más me gusta, ya que a pesar de ser una técnica de extracción de resina muy  laboriosa, además de ser poco “productiva”, posee unos sabores espectaculares, potenciando el sabor a “hierba fresca” con unos matices muy peculiares otorgados sobre todo por el encargado de hacer la extracción, ya que al ser una técnica tradicional cada artesano le dará su singular y característico toque fruto de sus particulares trucos al realizar dicha extracción. Me gusta vaporizarla desmenuzada y sobre una “cama” de hierbas, a ser posible de la misma variedad que la extracción, obteniendo así un sabor que se nos quedará impregnado en el paladar durante un buen rato gracias, sobre todo, a la poca oxidación sufrida por los terpenos de la extracción, que a su vez potencian tanto los terpenos como los cannabinoides de la hierba al interactuar en el proceso de vaporización de estos. Como esta extracción me gusta degustarla acompañada de hierbas, será muy importante que no superemos en ningún caso los 200 grados, ya que correremos el riesgo a combustionar. Además, esta peculiar extracción proporciona un vapor muy denso y gustoso, ya sea vaporizándola acompañada de hierbas o no, por lo que no tendremos que subir en exceso la temperatura para obtener un vapor de calidad que nos sacie ofreciéndonos además un fuerte efecto pero a su vez muy equilibrado, el cual me parece muy idóneo para consumidores medicinales, que no buscan efectos extremos aunque sí necesitan “potencia” para tratar sus dolencias.

Charas sobre cama de hierbas
Charas sobre cama de hierbas

Extracciones mediante solventes

La extracciones mediante solventes, pese a ser relativamente recientes, son hoy día las más apreciadas por los consumidores, sobre todo por los medicinales, que han visto como gracias a una pequeña porción de estas extracciones obtienen un efecto más extremo y potente que el obtenido cuando se consumen hierbas. En algunas ocasiones se sacrifica el sabor, ya que en este tipo de resina lo más buscado usualmente es la alta concentración de cannabinoides y no tanto la totalidad de los terpenos, algo antagónico a lo que ocurre en extracciones mecánicas. Esto viene provocado sobre todo por la gran filtración que se consigue con las extracciones mediantes solventes, la cual no deja pasar restos vegetales, limpiando además de posibles ceras la extracción, haciéndola lo más pura posible.

A pesar de la multitud de técnicas que usamos en la actualidad para hacer extracciones mediantes solventes, todas las vaporizaremos de igual manera: gracias a la ausencia de restos vegetales que nos permitirá alcanzar temperaturas algo superiores a las utilizadas para vaporizar extracciones mecánicas. Estas extracciones las vaporizaremos en un rango de temperatura que irá desde los 200 grados centígrados, a los 230 grados, aunque en esta ocasión no es por el riesgo a combustión, sino por la correcta vaporización sobre todo de los “pocos” terpenos que estas contienen y que se verán tostados al superar dicha temperatura causando un vapor más denso, pero a su vez menos sabroso, llegando incluso a saber muy mal en el caso de habernos pasado en exceso de temperatura.

BHO sobre malla para extracciones
BHO sobre malla para extracciones

Al igual que las extracciones mecánicas, estas extracciones serán vaporizadas con los accesorios que traen los vaporizadores específicos para dicho fin, como pueden ser las “mallas” para concentrados o los botes donde las introduciremos previamente a meterlas en el vaporizador, para que de este modo no nos gotee, ya que a partir de los 70 grados centígrados, estas extracciones se volverán líquidas.

Oilers: La forma de consumo más extendida para estas extracciones es mediante el uso de Oilers, los cuales se basan en una pipa que lleva como cazoleta un clavo especialmente diseñado para este uso, que será calentado por un soplete, por lo que deberemos vigilar a “ojo” la temperatura del clavo, conllevando el riesgo de pasarnos de temperatura y resultando difícil efectuar una correcta vaporización; por correr, también corremos el riesgo de que lleguemos al punto de combustión de estas extracciones, el cual ira acompañado de un sabor apagado y sin fuerza, además de ir envuelto en un vapor denso, pero de escasa calidad. Este problema lo podemos solucionar vaporizando con un clavo eléctrico con regulador de temperatura el cuál recomiendo ajustar sobre los 200 grados, ya que estos están fabricados normalmente en titano, siendo éste un material más “agresivo” con las extracciones, frente a otros como el cristal o la cerámica, por lo que tendremos que vigilar aún más la temperatura.

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Cigarrillos electrónicos: Esta es la forma menos extendida en Europa para consumir extracciones, aunque sí que se hizo muy popular entre los consumidores medicinales, sobre todo en la época que estaba permitido el uso de estos cigarrillos en lugares públicos, ya que podíamos consumir nuestra medicina incluso antes de empezar a comer en un restaurante, de la misma forma que tomaríamos otra medicina, pasando desapercibidos ya que el olor es inapreciable e incluso lo podíamos modificar usando los saborizantes especialmente diseñados para esto, los cuales aportan unos característicos olores que enmascaran el poco olor que podría desprender nuestra disolución cannábica.

Para hacer esta esencia sólo necesitaremos propilenglicol, glicerina natural, BHO, un recipiente de pyrex tipo vaso o jarra, un agitador o dabber, un termómetro, una jeringuilla medidora y una fuente de calor. Las medidas de los ingredientes dependerán de la cantidad de líquido que queramos preparar así que os lo pondré por proporciones, aunque recomiendo no hacer demasiado, sobre todo las primeras veces, ya que podremos jugar con dichas proporciones para obtener una disolución con más sabor, menos efecto… para que así dependiendo del momento o el lugar podamos usar uno u otra:

– Lo primero será poner en el vaso/jarra de pyrex un 60% de propilenglicol y un 40 % de glicerina natural y le añadiremos un gramo de BHO (Ya sea shatter, budder… ) por cada 15 ml de la solución inicial.

– Una vez tenemos todo en el vaso lo pondremos sobre nuestra fuente de calor, en mi caso una placa calentadora, que mantendremos una temperatura de entre 40 y 60ºC lo que hará diluirse al BHO, proceso que aceleraremos utilizando un dabber para remover el líquido. Esta parte del proceso nos puede llevar entre 1 y 2 horas, pero debemos asegurarnos de hacer una disolución homogénea y sin grumos.

– Cuando ya tengamos una disolución homogénea, la retiraremos del calor y la dejáramos reposar 24 horas en un lugar fresco y oscuro, tras estas 24 horas sólo nos queda coger nuestro dosificador y recargar el tanque del cigarrillo electrónico.

Atomizadores: Por último no podíamos olvidar los famosos atomizadores, los cuales fueron desarrollados a partir de los cigarrillos electrónicos. Estos singulares aparatos no llegan a ser un vaporizador, al menos en mi opinión, ya que suelen superar los 230 grados centígrados, convirtiéndose más bien en una “pipa eléctrica”, la cual podremos usar sobre todo en viajes ya que gracias a su rapidez de funcionamiento nos permitirá consumir nuestras esencias de una forma rápida y discreta.

Hasta aquí las diferentes formas para vaporizar las extracciones, recordad que el mes que viene volveremos con mucho más vapor y con un tema novedoso que os va a sorprender. ¡Estar atentos! ¡Yo Vaporizo!

Acerca del autor

Raro Genetics
Cultivando, extrayendo y vaporizando desde el siglo pasado. Cientos de artículos publicados en los medios más prestigiosos del sector cannábico en España. Juez en las copas más renombradas en Europa. Presidente asociación de CBD-rich. Fundador  de Origami Extracts Tools. @raroweed